Elena me ha hecho ver que soy muy poco original con las mujeres. Eso después de que la realidad se encargase, hace ya años, de asegurarme que era casi imposible ser original en nada. ¿Cómo lo decía Cortazar? “Nimios escolares, repasamos huellas de un camino ya recorrido”, o algo similar. Y, desde luego, no hace falta leer a Borges para darse cuenta de que todo lo que había que escribir ya lo escribió alguien; no sé quien fue el que dijo que la filosofía eran apuntes a pie de página en las obras de Platón y Aristóteles.
Pensé, también, que era original (en este caso vendría mejor la palabra raro) por esconder mis sentimientos de frustración para que nadie conociera mi fracaso y ahora resulta que todos amaban a la misma chica y el único que no se escondió fue el menda. ¡Vaya un tipo duro que estoy hecho! Ya ni siquiera me queda ese rol; y eso pese a que me queda el consuelo de que nadie ha tenido huevos a hablarme cara a cara del asunto, de preguntarme (salvo las excepciones evidentes en forma de féminas atrevidas; a ver quién se opone a ellas). En fin, que parece que ya no existe la novedad y mucho menos la vanguardia. O tempora, o mores
Sin embargo, me pregunto, ¿De dónde nace esta necesidad de gritar, de escribir?
martes, enero 17, 2006
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3 comentarios:
Seguro que fuiste el que la conmovió, que hizo tiritar a su helado corazón y a quien el tiempo no le ha quitado verdad, algo que lamentameblemente no podrán decir otros ..
Cuántas veces he tenido la sensación, después de pasar horas puliendo páginas y páginas, de que no soy más que una batidora: tomo las palabras que leo, las que escucho, las mezclo y las pongo en otro orden. No estoy creando textos nuevos, sólo los mezclo.
Original... poco queda.
Crispa
La necesidad ... es como lo que decía cortazar sobre el Amor , no se elige ... uno racionalmente no eligiria esas cosas ...
Justine
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